Senna (Senna, 2010)

SennaTítulo: Senna (Senna). País: Reino Unido-Francia-EEUU. Año: 2010. Duración: 104m. Deporte: Automovilismo. Director: Asif Kapadia. IntervienenAyrton Senna, Alain Prost, Ron Dennis, Michael Schumacher. 

Unas imágenes recogidas por la televisión nos muestran el brutal accidente del coche de Ayrton Senna, el triple campeón de Formula 1. El espectador observa cómo el bólido se estrella fatídicamente a la salida de la curva Tamburello en el circuito de Imola durante la celebración del Gran Premio de San Marino de 1994. Las imágenes aéreas muestran los restos del coche y el cuerpo de Senna, tendido en el suelo, atendido por los doctores. La voz en offdel médico del circuito relata el momento en que Senna dejó escapar un suspiro y ese fragmento termina con el  el helicoptero médico ascendiendo hacia el cielo para llevar el maltrecho cuerpo de Senna al hospital. El montaje con los rostros abatidos de los pilotos, la inquietud de los miembros del equipo y la música sugieren que esa ascensión es el viaje último de Senna al cielo para encontrarse con ese Dios que tanto ha citado a lo largo del documental.

Es parte del documental Senna (2010), realizado por Asif Kapadia, y que narra el periodo en el que Ayrton Senna estuvo en la Formula 1, desde 1984 hasta 1994. Por la pantalla desfilan todos los personajes importantes del momento (pilotos, directores de escuderías, los dirigentes del deporte) y se analiza la trayectoria de Senna dentro del mundo de los coches y el significado que su persona tuvo para la Brasil, en un momento donde el país estaba en una situación política y social muy empobrecida.

Kapadio, que reconoce que no es documentalista ad hoc pues su especialidad son los  filmes de ficción, no se ciñe a los esquemas habituales. Es por eso que no encontramos entrevistas realizadas para la ocasión (sólo alguna voz en off) y su principal tarea ha sido enfrentarse a los diferentes materiales, algunos de ellos inéditos, confrontando la veracidad de los acontecimientos.

El documental, premiado en el Festival de Sundance y que está siendo un éxito de crítica y público en multitud de países, es emocionante y está concebido como una narración que intenta compaginar el mito y el hombre. Parece que quiera separar ambas facetas, intentando mantener la objetividad, aunque la mitificación resulta prácticamente imposible de evitar.

Muy enraizada con la visión religiosa que tenía Senna, la película parece seguir un camino ascendente hacia Dios y todo, desde los triunfos hasta los fracasos, parece relativizarse en aras de un objetivo final. En esos diez años que Senna permaneció en la elite de la Formula 1 se observa la transformación del hombre en ídolo y la pérdida de la inocencia, tanto en la faceta deportiva como en la personal.

Es verdad que Kapadia, aunque intente decir que las imágenes son las que son y que todo sucedió como él cuenta, juega con el espectador pues gracias al  montaje es capaz de ridiculizar a los adversarios de Senna. El documental es particularmente cruel con el presidente de la FIA, Jean-Marie Balastre, y con el piloto francés Alain Prost, con quien Senna mantuvo feroces batallas tanto dentro como fuera de los circuitos.

SennaNo hay mentiras, pero el director pone a cada uno en su sitio, emitiendo un juicio, valiéndose de la manipulación del montaje. El ejemplo más evidente lo tenemos en una escena donde Alain Prost aparece en un programa de televisión tonteando con la presentadora. En principio, Prost queda como una especie de chico malo que intenta ligar con su entrevistadora. Pero un poco más adelante, Senna aparecerá en un especial de la televisión brasileña de fin de año con otra presentadora, la popular Xuxa; ahí, Senna da la imagen de un joven inocente, un tanto azorado por los besos de la actriz y cantante brasileña. Desde luego que las dos escenas son reales, existieron y se recogieron en la televisión, pero es el montaje el que, por comparación, produce un efecto subjetivo.

En cualquier caso la virtud del documental no reside en una supuesta objetividad, que no la hay, sino en cómo el director es capaz de hacer suyas las imágenes y cómo cuenta una historia como si fuera un trabajo de ficción.

Toda la parte final, teniendo en cuenta que la mayoría de espectadores ya sabe el infortunado final, es un tour de force para incrementar la tensión. Ese fin de semana se describe como la tragedia que se avecina, con una escalada de acontecimientos pesimistas que marcan el desenlace final. Así tenemos el grave accidente del novato Barrichello, luego la muerte del piloto Ronald Ratzenberger y al día siguiente el accidente de Senna.

El documental muestra las reticencias de Senna ante la carrera del domingo, parece que aquel joven que no tenía miedo a la muerte y que Prost tildaba de suicida, ahora, diez años después de estar en la alta competición y con tres campeonatos a la espalda, muestra las dudas de afrontar ese desafío. Cansado, harto de las maquinaciones políticas de los dirigentes deportivos y con nuevos pilotos amenazando su cetro, como el joven Schumacher, el tiempo de Senna se iba terminando y ese fin de semana sugiere el reloj que marca la hora final.